Te acompañamos

Trabajo social

Acompañar a las personas también es cuidar su salud.

¿Quieres hablarlo? Llámanos o escríbenos y te orientamos sin compromiso.

Convivir con una enfermedad hepática o afrontar un trasplante implica mucho más que un proceso médico. A menudo aparecen dudas, cambios en la vida cotidiana, dificultades laborales o económicas, necesidades de apoyo social y la necesidad de orientación ante un sistema complejo.

Por eso, la Associació Catalana del Fetge ofrece un servicio de trabajo social especializado, que acompaña a las personas afectadas y a sus familias antes, durante y después del proceso asistencial.

El objetivo es que nadie tenga que afrontar este camino en soledad.

¿Cómo podemos acompañarte?

La trabajadora social de la Asociación ofrece orientación y acompañamiento personalizado en aspectos como:

  • información y orientación sobre recursos sociales y sanitarios;
  • acceso a los pisos de acogida de la Asociación;
  • asesoramiento sobre prestaciones, ayudas y derechos sociales;
  • orientación en situaciones de discapacidad, dependencia o incapacidad laboral;
  • apoyo en la coordinación con los equipos de trabajo social de los hospitales;
  • derivación a recursos especializados cuando sea necesario;
  • acompañamiento en situaciones de vulnerabilidad social o emocional.

Cada situación es diferente. Por eso, la atención se adapta a las necesidades de cada persona y de su familia.

Un apoyo durante todo el proceso

El servicio de trabajo social acompaña a las personas en todas las etapas de la enfermedad hepática: desde el diagnóstico, durante los tratamientos o la espera de un trasplante, hasta el seguimiento posterior y el regreso a la vida cotidiana.

Este acompañamiento se lleva a cabo en coordinación con los equipos sanitarios y con la red de recursos sociales, con el objetivo de facilitar el acceso a los servicios disponibles y contribuir al bienestar integral de las personas.

Ponemos a las personas en el centro

En la Associació Catalana del Fetge entendemos que la salud también depende del apoyo social, del acceso a los recursos y de poder ejercer los propios derechos.

Por eso, el trabajo social es una parte esencial de nuestro compromiso con una atención más humana, equitativa y centrada en las personas.