27 de marzo de 2025 · ← Actualidad
Las entidades de acogida de Barcelona ofrecen más de 66.000 pernoctaciones para pacientes y familiares desplazados en 2024, pero alertan de que muchas peticiones no se pueden asumir por falta de recursos.
● Las entidades de acogida de Barcelona —Fundació Hospitalitat Mare de Déu de Lurdes, Fundació Jubert Figueras, Fundació Josep Carreras contra la Leucèmia, Fundació Inés Arnaiz, Fundació d’Oncologia Infantil Enriqueta Villavecchia, Associació de Trasplantats Hepàtics de Catalunya y AFANOC— han ofrecido más de 66.000 pernoctaciones para pacientes y familiares desplazados en 2024.
● El grupo de trabajo formado por todas estas entidades detecta un crecimiento de la demanda que se pone de manifiesto en las 185 solicitudes que no se han podido atender por falta de alojamientos, un 16 % más respecto a 2023.
Barcelona, 26 de marzo de 2025
Las entidades que ofrecen alojamiento a pacientes y familiares que se han de desplazar a Barcelona para recibir tratamiento han atendido 838 solicitudes durante el último año, 140 más respecto a 2023.
No obstante, 185 solicitudes, un 16 % más respecto a 2023 (159), no se han podido asumir por falta de recursos, lo que ha dejado a muchas familias sin una alternativa adecuada mientras acompañan a sus seres queridos en momentos críticos.
La falta de alojamiento añade más estrés a las familias, que a menudo tienen que buscar por su cuenta lugares donde pernoctar, un gasto en muchos casos inasumible, dado que la economía familiar se ve afectada por las entradas y salidas del hospital.
Más de 800 pacientes y familiares acogidos y más de 66.000 pernoctaciones
La duración de las estancias varía en función de los tratamientos y las patologías, oscilando desde uno o dos días en el caso de pruebas diagnósticas hasta varios meses o un año en el caso de los trasplantes. La estancia media en los pisos es de 33 días. De las 838 familias desplazadas atendidas, 651 fueron acogidas en recursos propios de las entidades, mientras que el resto pudieron ser ubicadas en hoteles, gracias a convenios de colaboración, lo que les permitió acceder a ellos de manera prácticamente gratuita.
Esta atención y estos recursos han sido fundamentales para evitar que más familias se quedaran sin alojamiento en un contexto en el que el precio medio de una habitación de hotel en Barcelona fue de 190 € por noche en 2024, según datos del Gremi d’Hotels de Barcelona.
Con estas 66.175 pernoctaciones se podría llenar el Palau Sant Jordi casi cuatro veces y, sin este apoyo de las entidades de acogida, muchas familias se ven obligadas a buscar alternativas precarias o a endeudarse para acompañar a sus familiares en momentos de gran vulnerabilidad.
En 2024 se acogieron 835 pacientes, entre adultos y pediátricos, más sus personas cuidadoras
Uno de estos casos es el de Kat y David, de Tarragona. Estaban en la semana 32 de embarazo cuando les comunicaron que su hija Llum tendría que nacer prematuramente a causa de una cardiopatía congénita, para poder recibir una cirugía cardíaca de urgencia. Desde entonces fueron alojados en Barcelona en uno de los pisos de la Fundació Jubert Figueras en dos ocasiones y durante cuatro meses para poder permanecer cerca del Hospital Vall d’Hebron para los controles prenatales, el momento del parto y el seguimiento del bebé, y unos meses más tarde para poder llevar a cabo una segunda intervención quirúrgica a la niña.
Tatiana, de 56 años, es paciente de leucemia y ha necesitado un trasplante de médula ósea de donante no emparentado localizado por el REDMO de la Fundació Josep Carreras. Pero para someterse a este tratamiento, ha tenido que desplazarse a más de 160 km de su casa. Después de un trasplante de este tipo, el paciente tiene que permanecer cerca del hospital durante unos meses por si hay alguna complicación o urgencia. En su caso, necesitó 109 días en el alojamiento solidario.
Esta es la situación de centenares de personas que vienen a Barcelona cada año para someterse a intervenciones o tratamientos complejos. Estas personas son derivadas a los principales hospitales de tercer nivel de la Ciudad Condal desde otros puntos de Cataluña, otras comunidades autónomas u otros países. La situación es complicada, ya que los costes de un hotel en Barcelona son muy elevados y la posibilidad de encontrar un piso de alquiler sin saber bien cuánto tiempo tendrán que permanecer cerca del centro sanitario es muy cara y casi imposible.
Un total de 41 alojamientos y 115 habitaciones disponibles
Actualmente, las entidades disponen de 41 alojamientos y 115 habitaciones en el área metropolitana de Barcelona, donde se garantiza un ambiente acogedor y adaptado a las necesidades de las familias desplazadas, no solo de toda Cataluña, sino también de todo el Estado español y de todo el mundo.
El impacto positivo de esta iniciativa social es innegable: la recuperación del paciente es más efectiva cuando el cuidador puede estar presente en condiciones adecuadas. Las entidades reclaman
reforzar estos recursos esenciales y garantizar que ninguna familia tenga que elegir entre estar al lado de su ser querido y su estabilidad económica.
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Alojamientos accesibles: una necesidad ante los avances médicos y sociales El trabajo de las entidades que disponen de alojamientos de acogida ayuda a disminuir la presión hospitalaria de los centros médicos del área metropolitana de Barcelona. El protocolo de acceso a los recursos de alojamiento establece que los pacientes tienen que venir derivados desde las áreas de trabajo social de los centros médicos, que valoran cada caso para ajustar mejor las necesidades de la familia. Los hospitales que más solicitudes de alojamiento han generado son el Hospital Universitari Vall d’Hebron, el Hospital Clínic de Barcelona y el Hospital Sant Pau.
Nos encontramos en un contexto en el que la ciencia avanza más deprisa que el ámbito social, y desde las respectivas áreas de trabajo social se mantiene un contacto estrecho con las entidades de acogida para dar respuesta a la fuerte demanda de alojamiento de las familias de pacientes desplazados.
Barcelona se consolida como un hub de innovación científica, con avances destacados en medicina que ponen al paciente en el centro. Un ejemplo de esta evolución son los tratamientos domiciliarios, como los de inmunoterapia CAR-T, que permiten a los pacientes recuperarse en la comodidad de su casa, evitando ingresos hospitalarios prolongados.
Sin embargo, esta tendencia futura plantea nuevos retos: el aumento de los trasplantes y los tratamientos domiciliarios, el precio elevado de la vivienda en Barcelona, la imposibilidad de alquilar pisos durante períodos inciertos y la creciente precariedad social hacen que los alojamientos de acogida sean más necesarios que nunca.
La ciencia y los servicios de alojamiento tienen que avanzar conjuntamente para garantizar una atención más humana y eficiente, reducir las desigualdades territoriales de acceso a la salud y asegurar que ningún paciente ni familia se quede atrás en este camino hacia el progreso.




















