14 de junio de 2026 · ← Actualidad
Esto es divulgación, no una consulta. Esta información no sustituye la visita con vuestro equipo sanitario. No cambiéis ni dejéis ninguna medicación a partir de este texto.
Este artículo se publicó antes de la puesta en marcha del circuito de revisión del Consejo Científico y está pendiente de su lectura.
La Associació Catalana del Fetge aborda el reto de la esteatosis hepática metabólica: nuevas líneas de tratamiento, salud mental y la esperanza de la reversibilidad
Barcelona, 12 de junio de 2026 — Ayer por la tarde, la sede de Nou Barris de la Associació Catalana del Fetge se llenó a rebosar para acoger la charla abierta al público «El reto del hígado graso: prevención, detección y calidad de vida». El evento, que también se emitió con gran éxito en streaming, reunió a un panel de expertas de primer nivel —las hepatólogas Alba Jimenez y Laura Pagès, la médica de familia Ingrid Arteaga y la enfermera Ester Palacio—, moderadas por el secretario de la entidad, Pere Puig, y con el valioso testimonio del paciente Josep Maria Prats.
La jornada dejó titulares científicos muy esperanzadores, pero también una clara reivindicación social y médica sobre cómo se debe gestionar esta patología en el futuro.
- Un cambio de nombre necesario: a partir de ahora, «Esteatosis hepática metabólica»
Uno de los primeros puntos destacados de la charla fue la actualización terminológica. Lo que hasta ahora se conocía popularmente como «hígado graso no alcohólico» cambia oficialmente de nombre y pasa a denominarse esteatosis hepática metabólica. Este cambio busca eliminar estigmas y reflejar mejor el origen real de la enfermedad, íntimamente ligado a los factores metabólicos del organismo.
- La gran noticia: la enfermedad es reversible
Las doctoras lanzaron un mensaje contundente de optimismo para todos los pacientes diagnosticados: el hígado graso es reversible.
Incluso en los primeros grados de fibrosis, el tejido hepático tiene la capacidad de recuperarse si se interviene a tiempo con cambios de hábitos higiénico-dietéticos y el tratamiento médico adecuado.
- Ozempic como aliado (con condiciones)
En cuanto a los tratamientos farmacológicos más recientes, se debatió sobre el papel de los fármacos análogos del GLP-1. Se explicó que los fármacos análogos del GLP-1, como el Ozempic, han mostrado resultados favorables en personas con hígado graso que también tienen obesidad o diabetes, y que su indicación la decide siempre el equipo médico, caso por caso. Estos fármacos se asocian a una mejora del metabolismo y a una reducción de la grasa acumulada en el hígado; no son un tratamiento para todo el mundo ni sustituyen los cambios de hábitos.
- El impacto emocional y la falta de recursos en salud mental
La charla trascendió la parte puramente clínica gracias al testimonio de Josep Maria Prats y a la visión de la atención primaria y la enfermería. Se puso sobre la mesa el fuerte impacto emocional que sufren los pacientes, hecho que dificulta gravemente la adherencia al tratamiento (seguir la dieta, hacer ejercicio y tomar la medicación).
Los ponentes coincidieron en una carencia alarmante:
- Necesidad de apoyo psicológico: La salud mental es clave para afrontar los cambios de vida que requiere la enfermedad.
- Falta de recursos reales: Actualmente, el sistema sanitario no dispone de los recursos suficientes para ofrecer este acompañamiento emocional integrado en el tratamiento de la esteatosis.
El acto concluyó con el reconocimiento de la importancia de la Associació Catalana del Fetge como motor de visibilización de estas patologías silenciosas, recordando que el apoyo comunitario y la información rigurosa son las mejores herramientas para mejorar la calidad de vida de los pacientes.




















